La calidad de vida monta a caballo

El Hipódromo de Las Américas, una empresa de Codere, añade una importante faceta a su oferta de recreación al concretar su iniciativa de equinoterapia.

El proyecto dará prioridad a la satisfacción de las necesidades de niños de recursos económicos limitados

Si se forma parte de una verdadera “universidad del caballo”, donde están las mejores instalaciones y el profesorado más conocedor en la materia, ¿por qué no extender operaciones y ponerlas al servicio de la salud integral de quienes más lo necesitan?

La respuesta a esta pregunta añade una cara hasta hace poco desconocida del Hipódromo de las Américas, el único lugar en México donde se celebran carreras de caballos dentro de un inmueble que acaba de cumplir 82 años.

Hoy el Hipódromo suma al reconocido papel que Codere tiene en la industria de la recreación y del juego formalmente regulado, el rostro de una empresa sensible a las necesidades de su comunidad, con la que está comprometida mediante acciones concretas de servicio.

Un proyecto en la mente y una realidad en el arrancadero

Hace cerca de cinco años se concibió en el Hipódromo de las Américas incursionar en la equinoterapia, bajo un propósito de servicio a la sociedad en el cual se aprovechara su infraestructura líder en buena parte del continente.

Jacob Morett, encargado de Relaciones Públicas del Hipódromo, recuerda que 12 meses atrás su empresa estableció relación con Sensoria, compañía cuya esencia es transformar la conexión entre humanos y caballos en un camino de desarrollo, inclusión y bienestar.

Una vez establecida la línea de trabajo con Sensoria, el equipo de Las Américas diseñó dos tipos de becas para que toda persona pueda tener acceso a la equinoterapia, agrega Morett.

La primera es la “Troy” -nombre de la mascota del Hipódromo-, que está dirigida a los hijos de los trabajadores de la empresa, apoyo que se contempla extender al personal administrativo una vez que se incorporen al proyecto nuevos caballos y terapeutas.

La segunda tiene por nombre “Las Américas” y será promocionada en las alcaldías cercanas al Hipódromo, para atender a niños con requerimientos especiales que puedan ser tratados a través de la equinoterapia.

Las personas becadas sólo tendrán que pagar 50 pesos por sesión, cantidad que apunta el responsable de Relaciones Públicas fue establecida por su accesibilidad y efecto para formalizar el compromiso de asistir a las sesiones.

Emprendedores y personal del Hipódromo, así como Sensoria, están aportando su talento y trabajo para lanzar pronto públicamente esta iniciativa a desarrollarse en las instalaciones del propio centro caballar, indica.

La promoción, cuyo inicio está contemplado en estos días, irá desde redes sociales y posters hasta la macro pantalla del Hipódromo.

Sentido social en instalaciones de primer nivel

Sin duda, coinciden participantes en este proyecto de Codere y del Hipódromo de las Américas, se trata de uno con profundo contenido social, que tendrá un escenario ideal como marco.

A la clínica veterinaria de “la universidad del caballo” llegan también ejemplares provenientes de otros países para ser atendidos en sus instalaciones.

Este conjunto hípico, tradicionalmente dedicado a las carreras de caballos y apuestas autorizadas, incrementa su aportación al abrir próximamente sus espacios para recibir especialmente a niños con recursos económicos limitados y necesidades de terapias especializadas.

El público meta de la iniciativa que amplía su importancia e impacto social está integrado por personas de escasos recursos económicos y/o con la urgente necesidad de los beneficios de la equinoterapia.

La expectativa es dedicar inicialmente seis o siete caballos y caballerizas, que luego escalará para atender hasta 28 niños cada semana.

Gracias al apoyo de la comunidad del Hipódromo de las Américas y a su asociación con los equinoterapeutas de Sensoria, Aline Montiel y Rodrigo Ortiz, se pretende crear, en poco tiempo, un espacio importante destinado exclusivamente a este tipo de terapias.

El naciente concepto va de la mano con la Granja Las Américas, que a partir del año 2000 acerca el mundo del campo y de lo natural a la niñez.

Una empresa socia de primera

El positivo impacto de la equinoterapia se da en el plano físico, pero también en el relativo a la confianza de las personas en sí mismas.

Sensoria ofrece terapias que combinan elementos de la equitación, rehabilitación física, psicología, pedagogía y estimulación sensorial, aplicadas por un equipo interdisciplinario que atiende de forma personalizada a sus pacientes.

Entre sus servicios figuran:
  • Equinoterapia integral (física, cognitiva y emocional)
  • Hipoterapia (enfocada en la rehabilitación motriz y neurológica)
  • Terapia ocupacional y sensorial con caballos
  • Terapia emocional y de lenguaje asistida con equinos
  • Sesiones de integración sensorial y estimulación temprana
  • Terapias grupales para inclusión social y desarrollo emocional
  • Actividades ecuestres adaptadas
  • Terapias para adultos, adolescentes y niños
  • Asesorías para familias y escuelas.

Esos servicios están dirigidos a personas de todas las edades con diagnósticos o condiciones como:
  • Trastorno del Espectro Autista (TEA)
  • Parálisis cerebral
  • Síndrome de Down
  • Retraso psicomotor
  • Déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  • Problemas del lenguaje y comunicación
  • Trastornos sensoriales o del procesamiento sensorial
  • Ansiedad, depresión y dificultades emocionales
  • Daño neurológico o lesiones medulares
  • Discapacidad intelectual y
  • Trastornos del desarrollo.

¿Está interesado en la equinoterapia?

Por favor comuníquese al teléfono 55 19 62 80 44 o escriba a rodrigo.ortizbarragan@gmail.com

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